Libro de ejercicios

Para que los ejercicios tengan sentido es necesario disponer de una base teórica como la que provee el texto. Pero es la práctica de los ejercicios lo que te permitirá alcanzar el objetivo del curso. El propósito de los ejercicios es entrenar a tu mente a pensar según las líneas expuestas en el texto.

Los ejercicios son muy sencillos. No requieren mucho tiempo, y  no importa dónde se hagan. No requieren ninguna preparación. Las lecciones están pensadas para seguirlas durante un año, a razón de una lección al día. Puedes dedicar más de un día a cada lección, pero no debes practicar más de una lección diaria.

El libro de ejercicios está dividido en dos secciones principales. La primera está dedicada a anular tu percepción actual; la segunda, a adquirir una percepción verdadera.

El propósito del libro de ejercicios es entrenar a tu mente de forma sistemática a tener una percepción diferente de todas las cosas y de todo el mundo. Los ejercicios están diseñados para ayudarte a generalizar las lecciones, de manera que puedas comprender que cada una de ellas se aplica por igual a todo el mundo y a todo lo que ves.

Las únicas reglas generales a observarse en todas las lecciones son:

  1. los ejercicios deben practicarse tal como se indique.
  2. asegúrate de no decidir por tu cuenta que hay ciertas personas, situaciones o cosas a las cuales no se les puede aplicar estas ideas. La naturaleza misma de la percepción verdadera es que no tiene límites. Es lo opuesto a la manera en que ves las cosas ahora.

El objetivo general de los ejercicios es incrementar tu capacidad de ampliar las ideas que estarás practicando, de modo que lo incluyan todo.

Algunas de las ideas que el libro de ejercicios presenta te resultarán difíciles de creer, mientras que otras tal vez te parezcan muy sorprendentes. Nada de eso importa. Debes aplicarlas tal como se te indique. No se te pide que las juzges. Se te pide únicamente que las uses. Así cobrarán sentido para tí, lo que te demostrará que son verdad.

No tienes que creer en las ideas, no tienes que aceptarlas y ni siquiera tienes que recibirlas con agrado. Puede que hasta te opongas vehementemente a algunas de ellas. No importa. Ni siquiera disminuye su eficacia. Pero no hagas excepciones al aplicarlas. Sean cuales sean tus reacciones hacia ellas, úsalas. No se requiere nada más.

Lecciones 1 a 10 Lecciones 11 a 20 Lecciones 21 a 30 Lecciones 31 a 40 Lecciones 41 a 50 Lecciones 51 a 60 Lecciones 61 a 70 Lecciones 71 a 80 Lecciones 81 a 90 Lecciones 91 a 100