Lección 128: El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee


Lección 128- El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee

El mundo que ves no te ofrece nada que te pueda hacer feliz. Cada cosa que valoras aquí es una cadena que te ata al mundo.

Escápate de las cadenas con las que aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí. Todo lo que persigues para realzar tu valor te limita todavía más.

Nuestra práctica de hoy consiste en abandonar todo pensamiento que tenga que ver con cualquier valor que le hayamos atribuido al mundo. De esta manera romperemos las cadenas que nos impiden nuestra liberación, e iremos más allá de todos sus insignificantes valores y limitados objetivos.

Permanece en paz por un rato, y observa cuánto te elevas por encima del mundo cuando liberas a tu mente de sus cadenas y dejas que busque el nivel donde se siente a gusto. Tu mente se sentirá agradecida de poder estar libre por un rato.

Dale hoy diez minutos de descanso en tres ocasiones. Tu perspectiva del mundo cambiará ligeramente cada vez que le permitas a tu mente liberarse de sus cadenas. Tu guía es infalible. Haz que tú mente esté receptiva.

Protege tu mente a lo largo del día. Y cuando pienses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tiene valor, repite para tus adentros con tranquila certeza:

Esto no me tentará a que me demore. El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.