El sexismo y la imagen de Dios

Generalmente las entradas que hago en el blog son mi adaptación al texto y ejercicios del Curso de milagros. La verdad es que no tengo tiempo para escribir de todo lo que me gustaría, pero esta vez no lo he podido evitar. No tiene sentido estudiar el Curso si no nos hacemos algunas reflexiones.

Leí un comentario en mi comunidad de Google+ «Nuestro curso de milagros» sobre la imagen que tenemos de Dios, y si era masculino o femenino. Como algunos saben, estoy preparando una serie de conferencias y un libro sobre el Curso de milagros, y pensé que éste era un buen tema sobre el que incidir. Se me ocurrió buscar en Google imágenes sobre Dios, para ilustrar mi presentación. El resultado no me sorprendió en absoluto: el Dios anciano y barbudo de la iconografía judeo-cristiana predomina en los resultados, con algunas referencias a Jesús y la presencia femenina limitada a María como madre de Dios. Si hacemos caso del dios de los buscadores, Dios es masculino.

Dios

Pensé que para conseguir una imagen femenina de Dios, debería buscar directamente Diosa. Esperaba encontrar a las diosas del panteón griego y romano, alguna referencia hindú y las imágenes más artísticas del poder interno femenino. Pero la respuesta del buscador me dejó sin palabras:

Diosa

O, mejor dicho, me dejó con un montón enorme de palabras sobre discriminación, banalización, cosificación y, en definitiva, sexismo.

Dios=espiritualidad. Diosa=pornografía.

Luego nos llenaremos la boca felicitando a las mujeres el 8 de marzo, elogiando su función como madre, educadora y sustento de la família y la sociedad. Pero mientras exista esta clara diferenciación en nuestras referencias espirituales, no podremos conseguir una sociedad verdaderamente igualitaria y equilibrada.